Naltrexona, Método Sinclair, Nalmefeno, Selincro… ¡¡¡ Mucho Cuidado !!

 

 

Mucho cuidado con la Naltrexona, El Método Sinclair ó su forma comercial Selincro con naltrexona…

Como siempre y bajo la premisa de “fármaco milagroso”, es la última estafa de las farmacéuticas a costa de un problema de magnitudes desorbitadas en el mundo como es el alcoholismo.

Para resumir ésto, tan sólo os contaré que detrás de éste fármaco hay un enorme beneficio comercial de la marca que lo distribuye. Como muestra os comentaré que el “fármaco milagro” ó Selincro prospecto oficial, se receta bajo prescripción médica en envases de 14 comprimidos al módico precio de 65 euros. Ésto es que cada pastillita cuesta casi 5 euros.

Bajo esta premisa, es fácil calcular el beneficio que supone para sus creadores, médicos, distribuidores etc…

Lo que NO se dice es que, entre otras cosas se trata de un método que en ningún caso el paciente deja de consumir alcohol sino que es para TODO LO CONTRARIO, para consumir alcohol alegremente y mitigar en tiempo sus consecuencias. Tan sólo comentar que éste fármaco se inventó en un princípio para los casos perdidos o desesperados que lo han intentado TODO sin éxito y para que dejaran de dar por “pepino” a la sociedad y a los médicos.

Lo que TAMPOCO SE DICE ES QUE ES UN FÁRMACO ALTAMENTE ADICTIVO por su contenido en opiáceos, es decir, sales de guatemala y te metes en guatepeor.

Los efectos adversos son innumerables y según testimonios de los que lo han tomado, la cabeza literalmente TE EXPLOTA y a veces tienen ALUCINACIONES por el efecto de la droga que están metiendo en su organismo.

Amén de la ENORME CAMPAÑA PUBLICITARIA que están haciendo en el mundo entero con famosos como el ejemplo que os dejo a continuación, comisiones millonarias a los colectivos de médicos y farmacéuticos y un largo etc…

Tan sólo pensar que, sois empresarios y tenéis un producto que:

1.- Es un producto ALTAMENTE ADICTIVO MUY DIFÍCIL DE DEJAR ( clientes asegurados).
2.- Muy posiblemente sea un medicamento que deberéis de tomar DE POR VIDA.
3.- El coste a los ministerios de Sanidad y por paciente es de: +-5€ por pastilla por 360 días al año = 1825€/año por paciente ó cliente asegurado de por vida.
4.- El paciente/cliente alcohólico como tal, una vez que lo prueba un tiempo se vuelve ADICTO DE POR VIDA.

¿¿¿ ES SIN DUDA EL NEGOCIO PERFECTO VERDAD ???  ¡¡¡ BLANCO Y EN BOTELLA !!!

Se estima que en el mundo, de media, un 10% de la población, tienen problemas relacionados con el alcohol y sólo el 10% busca ayuda para solucionarlos. Pero, al pedir ayuda, la mayoría de asociaciones e instituciones que atienden a los alcohólicos apuestan por abordar el problema desde una sola perspectiva: la abstinencia. Y hay mucha gente que se pierde una y otra vez en el camino hacia la sobriedad.

Los diez países con mayor proporción de alcohólicos son europeos. En Hungría, que encabeza la lista, un 17,7% de los mayores de 15 años tiene problemas con la bebida, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud.
Lo siguen Rusia (17,4%), Bielorrusia (16,6%) y Eslovenia (11,6%). Noruega rompe la hegemonía de Europa del Este, con un 11,5% de afectados.
Los otros representantes de Europa Occidental son Reino Unido, que está sexto con 11,1%, y Austria, noveno con 9,2 por ciento.
El país extraeuropeo con mayores niveles de alcoholismo es Costa de Marfil, que está en el puesto 13, con 8,1 por ciento. Luego viene Perú, con 7,7 por ciento.
En América Latina y el Caribe, cierran el podio Belice (6,1%) y Colombia (5,9%). Los tres menos afectados son México (2,7%), Jamaica (4,1%) y Chile (5%).

Sin más dilación, os dejo un testimonio de una famosa de los muchos que veréis en los próximos tiempos sobre la naltrexona el Nalmefeno ( SELINCRO ) y sus muchos derivados:

Es el caso de Susana, una conocida actriz estadounidense que contaba su historia en la revista Newsweek bajo un nombre ficticio. Acudió cinco veces a asociaciones tipo “Alcohólicos Anónimos” pero no logró acabar con el hábito. Estuvo también en una clínica de rehabilitación en California, probó con el Antabuse (un fármaco que aumenta el impacto de la resaca), la acupuntura, la hipnoterapia, y durante todo un año recibió terapia psicológica. Nada funcionó. Aunque lograba dejar el alcohol durante breves periodos de tiempo siempre volvía a caer en peligrosas borracheras.

Gracias a la naltrexona los pacientes dejan de verle la gracia al alcohol y su consumo va disminuyendo poco a poco. Entonces descubrió el método Sinclair, un tratamiento farmacológico contra el alcoholismo desarrollado por el doctor estadounidense David Sinclair a principios de los 90 y perfeccionado posteriormente por su discípulo, el psicólogo sudafricano Antabuse. El método es sencillo. Sin dejar sus hábitos alcohólicos los pacientes ingieren naltrexona, un fármaco que bloquea los efectos positivos que el alcohol provoca en el cerebro al desencadenar endorfina. La sensación de bienestar que experimentan al beber alcohol desaparece. Basta tomar una píldora de 50 mg. una hora antes de beber para que los efectos placenteros propios de la ingesta alcohólica queden bloqueados. Con el tiempo los pacientes dejan de verle la gracia al alcohol y su consumo va disminuyendo poco a poco.

La eficacia del tratamiento fue comprobada en 2001 en un estudio publicado en la revista Journal of Clinical Psychopharmacology y, desde entonces, Sinclair ha logrado que el método sea el protocolo estándar para tratar el alcoholismo en Finlandia, país en el que lleva afincado desde los años 70 como empleado del Instituto Nacional de Salud Pública. Según la clínica Contral, la institución finlandesa que más activamente promueve el tratamiento, éste funciona en el 78% de los pacientes. Muchos no dejan por completo la bebida. Susana afirma orgullosa que sigue tomando alguna copa de vino en las comidas, y toma combinados cuando sale con sus amigos el fin de semana, pero nunca ha vuelto a tener una borrachera seria. “La compulsión ha desaparecido”, asegura.
¿Una alternativa real al tratamiento psicológico?

Una de las bondades que publicitan los promotores del método Sinclair es que éste podría ser implementado en los sistemas públicos de salud para tratar el alcoholismo e, incluso, podría ser demandado directamente por las personas con problemas de adicción, tal como asegura Roy Eskapa en el libro divulgativo que ha publicado sobre el método, La cura del alcoholismo, que ha sido traducido este mismo año al español.

Si la administración del fármaco no va acompañada de un tratamiento psicológico en cuanto se deje de tomar reaparecerá la adicción

Según Eskapa, los médicos de familia, que tienen contacto directo con los afectados, podrían recetar naltrexona sin que los pacientes se vean obligados a buscar ayuda específica para acabar con su adicción, algo que sólo hacen uno de cada diez afectados. El principal problema es que, como este fármaco se receta normalmente para paliar los efectos del síndrome de abstinencia (algo que no tiene nada que ver con el método Sinclair), muchos médicos no conciben que deba recetarse para que se ingiera antes de beber. Una idea que, además, va en contra de todas nuestras convenciones sobre los tratamientos de la adicción. ¿Se puede dejar de beber si se sigue bebiendo?

El psicólogo José Antonio Tamayo, especialista en adicciones del centro Activa Psicología y Formación, ha explicado a El Confidencial que un tratamiento farmacológico como el que propone Sinclair tiene que utilizarse “necesariamente” junto a un tratamiento psicológico. De lo contrario –y esta es una de las principales críticas al método–, en cuanto se deje de administrar el fármaco la adicción reaparecería.

Lo que sí es posible, asegura Tamayo, es abandonar el alcoholismo sin necesidad de promover la abstinencia. “Desde hace años existe la modalidad del beber controlado como una opinión terapéutica a tener en cuenta en el tratamiento del alcoholismo, especialmente indicado para pacientes que no deseen renunciar del todo al consumo y que no presenten grave descontrol, sin psicopatología asociada, y con buen apoyo social”, explica el psicólogo. La abstinencia sólo es la opción más adecuada cuando existe una dependencia severa con serias dificultades de autocontrol o en pacientes en los que hayan fracasado anteriormente los programas de beber controlado.

En su opinión la posibilidad de usar el método Sinclair, u otros tratamientos similares en los centros de atención primaria, “puede ser suficiente en aquellos casos más leves y menos cronificados, y que no presenten otras complicaciones psicológicas, sociales o médicas asociadas”. En casos más graves es necesario un tratamiento más especializado desde la psiquiatría y psicología clínica.

Selincro prospecto oficial

Efectos adversos:


Con Selincro se han observado los efectos adversos siguientes: 

Muy frecuentes, pueden afectar a más de 1 de cada 10 personas: 
– sensación de mareo 
– mareo 
– incapacidad para dormir 
– dolor de cabeza 

Frecuentes, pueden afectar hasta 1 de cada 10 personas: 
– pérdida de apetito 
– dificultad para dormir, confusión, inquietud, libido reducida 
– somnolencia, sacudidas corporales, sensación de estar menos alerta, sensación rara en la piel como hormigueo, sentido del tacto reducido 
– corazón acelerado, sensación de latido cardiaco rápido, especialmente fuerte o irregular 
– vómitos, boca seca 
– sudoración excesiva 
– espasmos musculares 
– sensación de agotamiento, debilidad, molestias o inquietud, sensación de extrañeza 
– pérdida de peso 

Otros efectos adversos: 
– ver, oír o sentir cosas que no existen… :-O
– sentirse extraño a uno mismo 
Por el momento, con los datos disponibles, no es posible calcular la frecuencia de estos efectos adversos. 

Por favor, no dejéis de comentar lo que le puede salvar la vida a otras personas y/o a vosotr@s mism@s…

Gracias

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