¡ Me duele la mente !

 

 
¿Qué es la Infoxicación o intoxicación informativa? Seguro que más de una vez os habéis encontrado con más de 30 WhatsApp sin leer, 20 correos en vuestra bandeja de entrada, unas 15 notificaciones en Facebook, 8 en Twitter, 10 en Instagram… Es aquí cuando vuestro Smartphone comienza a arder. Como no queréis quedar mal saliendo del típico grupo de WhatsApp que ni os va ni os viene, decidís silenciarlo. En vuestra bandeja de entrada, un 80% de los correos son spam o publicidad que no os interesa. En Facebook, solo acabáis fijándoos en el número de “Me Gustas” de vuestra última foto… Llega un momento en el que vuestra mente no es capaz de asimilar tanta información, nos sentimos obligados a estar always on, e inevitablemente, se produce el estrés.
Diariamente, el exceso o sobrecarga de información que recibimos nos expone a padecer ansiedad, agobio, desconcierto o estrés ante la incapacidad de digerir tanto contenido. La infoxicación es uno de los principales problemas del mundo digital e hiperconectado que vivimos actualmente. Nos saturamos y no somos capaces de procesar y analizar la información que recibimos. ¿Cómo podemos superarlo?

El vicepresidente de supercomputadoras de IBM, Dave Turek, comentó que en 2011, cada dos días, generábamos tanta información como entre el inicio de la historia humana y el año 2013. Actualmente esa cantidad se genera cada 10 minutos. Si le damos una vuelta de tuerca a estos datos, es fácil pensar que la posibilidad de tener tanta información a nuestro alcance nos hace estar desinformados. Entonces, ¿a qué se debe esta paradoja? Dos son los factores clave:
  • No poder asimilar tanto contenido debido a la saturación.
  • Buscar más información de la necesaria debido a la desconfianza de muchas fuentes.
 
¿Cuál es la información correcta? ¿Cómo organizarla para conseguir ser más productivos y no perder tanto el tiempo? Sandra Císcar, Psicóloga Coach, expone muy bien el antídoto contra los efectos de la infoxación en su taller sobre Gestión del Tiempo: Cómo organizarse en la era de la sobrecarga de la información.

Otro dato que pone en evidencia esta sobrecarga de información es el que presenta el informe Sociedad de la Información, elaborado por la Fundación Telefónica:  los españoles tenemos el móvil a nuestro lado las24 horas del día, incluso, cuando dormimos. Sed sinceros, ¿quién no ha regresado a casa tras cerrar la puerta y darse cuenta que había olvidado el móvil en la mesa del comedor? Muchos de nosotros sufrimos ansiedad si no lo llevamos encima y es que, no podemos pasar más de cinco minutos sin mirar el teléfono. El móvil nos obliga a estar constantemente conectados y localizables, lo que repercute en este estado de infoxicación.

 
¿Has oído hablar de la Generación del pulgar? ¿Y de la Generación del Índice? Si has leído hasta aquí, seguro que te imaginas por dónde van los tiros. Estos términos hacen referencia a aquel colectivo de jóvenes expertos en nuevas tecnologías quienes con su pulgar, en el caso de los smartphones, o con su dedo índice, en el caso de las tablets, saludan, opinan, deciden, cortejan, amenazan, consultan, preguntan…El mundo cabe en la palma de sus manos.

Los niños ya no nacen con una barra de pan bajo el brazo, sino con un dispositivo móvil. Son los nativos digitales que crecen manipulando de maravilla las nuevas tecnologías…

 
¿Son las nuevas tecnologías una amenaza? ¿Son las que nos inducen a padecer esta sobrecarga de información, esta infoxicación? No nos confundamos, los móviles, los smartphones o los ordenadores no son buenos ni malos, solo son máquinas. Así pues, la pregunta que deberíamos hacernos es ¿estamos utilizando las nuevas tecnologías correctamente?
 
El término “sobrecarga de información” (infoxicación) fue introducido en 1970 por Alvin Toffler en su libro Future Shock para definir la “intoxicación de información”, en inglés “information overload”. La infoxicación tiene varios sinónimos: sobrecarga de información, infobesidad o saturación de la información, entre otros. Conceptualmente se refiere al exceso de información producida por diferentes medios que generan contradicción y dificultad para identificar la información relevante.
Un análisis del fenómeno de la infoxicación permitió determinar que actualmente un gran número de personas tienen la tendencia de producir, clasificar y almacenar todo tipo de recuerdos e informaciones utilizando todo tipo de medios a su alcance, como vídeo, papel, soportes digitales o Internet, de tal manera que se produce mucha más información de la que se puede consumir, lo que se denomina “sobrecarga”.
 
Adicionalmente, los datos indican que el intercambio de archivos y las descargas de Internet han experimentado un crecimiento exponencial, que la capacidad de los discos duros de las computadoras y otros dispositivos móviles es utilizada en un 70% con descargas realizadas de música y vídeos, así como que la información disponible se incrementa un 30% anual.
En la red también está presente esta problemática, donde la saturación de la información es proveniente de la profusión de contenidos en forma de correos electrónicos no deseados (spam), exceso de publicidad no autorizada, ventanas emergentes (pop-ups), banners etc. lo que trae como consecuencia un engorroso proceso para la búsqueda y análisis de la información.
Todo esto dificulta en gran medida, tanto a las empresas como a los usuarios, encontrar la información necesaria entre tantos millones de datos, suponiendo un gran esfuerzo la búsqueda de información y la posterior clasificación.
Como principales causas de la sobrecarga de información podemos citar las siguientes:
  • Una tasa de producción de nueva información cada vez mayor.
  • La facilidad para duplicar y transmitir datos a través de Internet.
  • El aumento de canales disponibles para la información entrante, como el teléfono, el correo electrónico, la mensajería instantánea o la sindicación RSS, entre otros muchos.
  • Grandes cantidades de información histórica para procesar.
  • Contradicciones e imprecisiones en la información disponible.
  • Baja relación señal-ruido en los datos.
  • Ausencia de un método para comparar y procesar diferentes tipos de información.
  • Datos sin estructurar o no relacionados.
  • Búsquedas avanzadas: usar las búsquedas avanzadas en los diferentes motores de búsquedas que tiene Internet.
  • Datamining: son programas que extraen, clasifican y organizan información no estructurada proveniente de sitios en Internet, documentos, etc. con el fin de identificar la información realmente relevante para un objetivo específico y presentarla en una forma ordenada.
  • Anti publicidad: programas que eliminan la publicidad no deseada.
  • Anti spam: herramientas que previene la entrada de correo no deseado o basura en la bandeja de entrada principal.
  • Anti pop-up: programas que evitan la aparición de ventanas emergentes (pop-up).
 
Para minimizar el impacto del fenómeno de la sobrecarga de información se recomiendan diversas medidas, utilizando algunas herramientas que rastrean la información para depurarla, tales como:
El ruido en la información proveniente de la infoxicación genera numerosos inconvenientes, debido a que no permite o dificulta estar informado sobre un tema en específico o realizar un análisis adecuado para tomar algún tipo de decisión, por lo cual es altamente recomendable aplicar estrategias que permitan gestionar la información con el fin de aumentar la productividad y alcanzar los objetivos que se tengan planteados con la menor pérdida de tiempo posible.
 
 

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